Los futuros del crudo WTI volvieron a situarse por encima de los 90 dólares por barril el jueves, encadenando su segunda sesión al alza, ya que las persistentes preocupaciones por el conflicto con Irán pesaron más que la liberación coordinada de reservas de petróleo por parte de las principales economías. Según los informes, Teherán ha comunicado a intermediarios que, para considerar un alto el fuego, Estados Unidos debe garantizar que ni Washington ni Israel lanzarán ataques futuros contra Irán. Estas condiciones se consideran ampliamente inaceptables para Estados Unidos, lo que reduce aún más la probabilidad de una resolución a corto plazo.
El estratégicamente vital Estrecho de Ormuz también permanece, en la práctica, cerrado, y se ha informado de que varios buques comerciales han sido alcanzados frente a la costa iraní. En respuesta, varios de los principales productores de Oriente Medio han reducido drásticamente su producción, restringiendo la oferta mundial y impulsando al alza los precios de la energía.
Al mismo tiempo, la Agencia Internacional de la Energía ha aprobado la mayor liberación de reservas de petróleo de emergencia de su historia, con los países miembros preparados para poner en el mercado un total de 400 millones de barriles. De esa cantidad, 172 millones de barriles procederán de Estados Unidos, mientras que Japón planea aportar 80 millones de barriles.