Es probable que los futuros del gas natural europeo se disparen el lunes, ya que el aumento de las tensiones en Oriente Medio amenaza el suministro mundial de GNL. Los recientes ataques de Estados Unidos e Israel contra Irán han incrementado la inestabilidad regional, lo que ha llevado a Teherán a bloquear el tránsito a través del Estrecho de Ormuz, un punto de estrangulamiento crucial para casi el 20% del comercio mundial de GNL, incluidas las exportaciones de Qatar.
El GNL catarí representa alrededor del 15% de las importaciones de Europa, pero cualquier interrupción probablemente afectaría con más dureza a los compradores asiáticos, intensificando la competencia por cargamentos alternativos y tensionando el mercado global. A su vez, esto impulsaría los precios al alza y afectaría a Europa mediante efectos indirectos pero significativos.
El riesgo se ve agravado por los niveles relativamente bajos de almacenamiento de gas en la UE, ahora por debajo del 31%, frente al 40% registrado en el mismo periodo del año pasado. El almacenamiento de Alemania se sitúa en el 20,5% y el de Francia en el 21%, lo que deja a la región cada vez más vulnerable a perturbaciones en el suministro.