El yuan extraterritorial se debilitó hasta alrededor de 6.88 por dólar el jueves, presionado por un dólar estadounidense más fuerte. La divisa estadounidense avanzó a medida que el aumento de los precios del petróleo intensificó las preocupaciones sobre la inflación y elevó las expectativas de que la Reserva Federal pueda adoptar una postura de política más agresiva.
Una presión adicional a la baja sobre el yuan provino de una fijación diaria más débil de lo esperado por parte del People’s Bank of China, que estableció el punto medio en 6.8959 por dólar —106 puntos básicos por debajo de la estimación de Reuters—, lo que señala una inclinación oficial más acomodaticia hacia la depreciación de la moneda.
Al mismo tiempo, unos sólidos datos de comercio exterior ayudaron a atenuar un sentimiento de mercado por lo demás apagado. Las exportaciones de China saltaron un 21.8% interanual hasta 656.6 mil millones de dólares en enero–febrero de 2026, mientras que las importaciones aumentaron un 19.8% hasta 443 mil millones de dólares.
Sin embargo, este impulso podría enfrentarse a vientos en contra a medida que la administración Trump pone en marcha investigaciones de la Sección 301 destinadas a sustituir los aranceles recíprocos recientemente anulados por la Corte Suprema. La medida otorga a Estados Unidos un mayor margen para dirigir sus acciones contra las importaciones de países que considera incurren en prácticas comerciales desleales.