El yen japonés se debilitó hasta alrededor de 156,5 por dólar el lunes, ampliando las pérdidas de la semana pasada, a medida que el dólar estadounidense avanzaba tras los ataques de Estados Unidos e Israel contra Irán durante el fin de semana. Los ataques mataron al líder supremo de Irán, el ayatolá Ali Khamenei, y cerraron de facto el estrecho de Ormuz. Teherán respondió atacando activos estadounidenses en toda la región, lo que incrementó los temores de un conflicto más amplio.
El yen también se vio presionado por la creciente incertidumbre en torno a las perspectivas de política del Bank of Japan. La semana pasada, el gobierno japonés nominó a dos académicos reflacionistas para el consejo de política del BOJ, mientras que la primera ministra Sanae Takaichi habría expresado su preocupación por nuevas subidas de las tasas de interés en conversaciones con el gobernador del BOJ, Kazuo Ueda. No obstante, los responsables del banco central se mostraron en desacuerdo, manteniendo sobre la mesa la opción de una subida de tasas a corto plazo.
Al mismo tiempo, la ministra de Finanzas, Satsuki Katayama, afirmó que las autoridades están observando la caída del yen “con un fuerte sentido de urgencia” y que mantienen un estrecho contacto con sus homólogos estadounidenses.